Variables psicológicas asociadas al estatus hipertensivo
En los modelos explicativos actuales de las alteraciones fisiológicas se integran diferentes aspectos cognitivo-conductuales. Se entiende que en esta alteración específica están implicadas conductas habituales de la persona y el manejo específico que ella hace para enfrentar las demandas tanto de su medio externo como interno.
La presión arterial como mecanismo biológico esta condicionada por una vulnerabilidad biológica heredada, así como por aprendizajes, estilos de conducta y requerimientos situacionales específicos.
Muchos de los que padecen no son consientes de su condición, ya que, por lo general, pasa desapercibida debido a que se desarrolla sin síntomas. Los valores de la hipertensión arterial se incrementan a medida que avanza la edad. Esta alteración no se asocia a ninguna manifestación clínica hasta que se establecen los os daños en los órganos blandos.
Goldstein y Shapiro encuentran que la combinación de determinados rasgos de personalidad con una historia familiar de hipertensión esta asociada a valores elevados en la presión arterial ambulatoria. Rasgos de personalidad como alta hostilidad, alta defensividad, baja cólera expresada o alta ansiedad, combinados con una historia familiar hipertensión, incrementarían el riesgo de hipertensión.
La combinación de factores de riesgo constitucionales y psicológicos en la determinación de la reactividad cardiovascular con relación al estrés mental seria superior a la consideración del efecto de cada uno de los factores por separado.
Se ha señalado que el hipertenso es un sujeto que inhibe y controla constantemente sus reaccionas emocionales. Esta inhibición consciente y voluntaria de la tensión emocional determinaría una activación cada vez más permanente de los mecanismos psicofisiologicos responsables del aumento de la tensión.
La defensividad se ha definido como un estilo de afrontamiento caracterizado por una orientación sesgada en el tratamiento de la información, en el entendido de que es habitual que el individuo defensivo distorsione o niegue sus estados emocionales negativos, por ejemplo, minimizando la situación de destres.
El objetivo general del presente trabajo fue esclarecer variables psicológicas del índole emocional asociadas a la condición de hipertensión arterial esencial en individuos con conciencia de su condición de hipertensivos y en individuos sin conciencia de su estado.
jueves, 31 de julio de 2008
martes, 29 de julio de 2008
La comprensión infantil de objetos simbólicos: un verdadero desafió cognitivo
Un aspecto central del desarrollo cognitivo consiste en el dominio progresivo de una variedad inmensa de símbolos y sistemas simbólicos. En la actualidad, quizás más que antes, los niños deben aprender a dominar una gran variedad de símbolos, letras, números, imágenes, etc. Para participar plenamente en la cultura.
Los símbolos son herramientas cognitivas: iluminan la memoria, archivan datos, facilitan el planeamiento. Los símbolos amplían de manera importante las posibilidades de aprendizaje ya que permiten la adquisición de conocimientos por medio de experiencias indirectas al proveer información acerca de hechos y entidades a los que no se tiene acceso directo.
Las maquetas son símbolos que representan una entidad particular mayor, típicamente un espacio mayor, y son a su vez, objetos con características
físicas propias. Por ende, se puede responder al contenido simbólico de la maqueta, a la maqueta como objeto en si mismo o a ambos. Los niños pequeños no muestran esta flexibilidad cognitiva, por eso, cuando se encuentran frente a una maqueta tienen grandes dificultades en apreciar su naturaleza doble.
Uno de los factores que afectan la comprensión de objetos simbólicos es la similitud o iconicismo, es decir, el grado en que un símbolo es físicamente similar a su referente. A mayor similitud física entre una maqueta y el espacio que ella representa, más sencillo será para los niños reconocer que ambas entidades están relacionadas simbólicamente.
Comprender la naturaleza representacional de objetos simbólicos bidimensionales y tridimensionales constituye un verdadero desafió cognitivo para los niños pequeños. Los resultados de las investigaciones sobre comprensión y uso de representaciones externas por parte de niños pequeños presentadas en este artículo muestran los procesos evolutivos y las dificultades que los niños pequeños manifiestan a la hora de interpretar y utilizar objetos.
Para comprender un objeto simbólico es necesario cierto nivel de flexibilidad cognitiva que permita a los niños mantener dos representaciones mentales activas al mismo tiempo y establecer relaciones entre una y otra.
Un aspecto central del desarrollo cognitivo consiste en el dominio progresivo de una variedad inmensa de símbolos y sistemas simbólicos. En la actualidad, quizás más que antes, los niños deben aprender a dominar una gran variedad de símbolos, letras, números, imágenes, etc. Para participar plenamente en la cultura.
Los símbolos son herramientas cognitivas: iluminan la memoria, archivan datos, facilitan el planeamiento. Los símbolos amplían de manera importante las posibilidades de aprendizaje ya que permiten la adquisición de conocimientos por medio de experiencias indirectas al proveer información acerca de hechos y entidades a los que no se tiene acceso directo.
Las maquetas son símbolos que representan una entidad particular mayor, típicamente un espacio mayor, y son a su vez, objetos con características
físicas propias. Por ende, se puede responder al contenido simbólico de la maqueta, a la maqueta como objeto en si mismo o a ambos. Los niños pequeños no muestran esta flexibilidad cognitiva, por eso, cuando se encuentran frente a una maqueta tienen grandes dificultades en apreciar su naturaleza doble.
Uno de los factores que afectan la comprensión de objetos simbólicos es la similitud o iconicismo, es decir, el grado en que un símbolo es físicamente similar a su referente. A mayor similitud física entre una maqueta y el espacio que ella representa, más sencillo será para los niños reconocer que ambas entidades están relacionadas simbólicamente.
Comprender la naturaleza representacional de objetos simbólicos bidimensionales y tridimensionales constituye un verdadero desafió cognitivo para los niños pequeños. Los resultados de las investigaciones sobre comprensión y uso de representaciones externas por parte de niños pequeños presentadas en este artículo muestran los procesos evolutivos y las dificultades que los niños pequeños manifiestan a la hora de interpretar y utilizar objetos.
Para comprender un objeto simbólico es necesario cierto nivel de flexibilidad cognitiva que permita a los niños mantener dos representaciones mentales activas al mismo tiempo y establecer relaciones entre una y otra.
lunes, 28 de julio de 2008
| Habilidades de comunicación en la conducta sexual de riesgo En la adolescencia se presenta con mayor frecuencia conductas que ponen en riesgo la salud y vida de los jóvenes. Tal es el caso de involucrarse en conductas delictivas, consumir tabaco, alcohol y otras drogas, además de presentar conducta sexual de riesgo. Datos epidemiológicos muestran que la conducta sexual de riesgo se considera un problema de salud pública nacional, dado que solo dos de cada diez adolescentes que inician su vida sexual se protegen con algún método anticonceptivo. Por lo que respecta a la conducta sexual de riesgo en jóvenes, son varios los factores que se han documentado, entre estos se encuentran: la edad de inicio del debut sexual, la inconsistencia en el uso del condón, el uso del preservativo con pareja ocasional o regular, preferencia sexual, el numero de parejas sexuales, la edad de la primera relación sexual y la frecuencia en las relaciones sexuales. La investigación sobre la conducta sexual de riesgo en jóvenes muestra que son diferentes factores los que contribuyen a este comportamiento, entre los que se encuentran: la familia, la relación con la pareja, variables sociodemograficas, variables biológicas, e individuales como las creencias, los conocimientos, las actitudes hacia el uso de condón, la autoestima yal auto eficacia. Entre los elementos que forman parte de la auto eficacia están las habilidades de comunicación verbal, aquellas conductas de expresión oral que forman parte de la interaccion social. Las habilidades de comunicación son parte del repertorio de habilidades protectoras del riesgo, las cuales ejercen un control que favorece el auto cuidado: al respecto, señalaron que el control de situaciones sexuales de riesgo en adolescentes se relacionan con diferentes habilidades protectoras destacando el papel de la comunicación clara y efectiva. |
lunes, 21 de julio de 2008
Aspectos implicados en el talento y en la práctica de un instrumento musical
Cuando un individuo inicia el estudio de una disciplina artística, en los docentes surge la pregunta si en el aprendiz tendrá facultades para dicho estudios, e inevitablemente los alumnos se cuestionan si tendrán el talento necesario para tener éxito en la empresa artística que inician.
Los individuos con talentos simples son aquellos que muestran una elevada aptitud o competencia en un ámbito especifico y que pueden presentar niveles normales incluso deficitarios en otros. Estos talentos se identifican por medio de una elevada ejecución de algún aspecto o recurso intelectual en instrumentos estandarizados.
Existen también modelos que dan cuenta del talento basados en las capacidades, en los cuales el talento es considerado como algo innato, factible de ser detectado y que es estable en el tiempo. Asimismo se encuentran los modelos basados en el rendimiento que requieren de la demostración de las capacidades del individuo, siendo el rendimiento lo que validaría el talento.
Algunos autores han indicado que el talento musical consta de características especiales en los individuos. Por ejemplo, Marek-Schroer sugieren que los elementos para considerar a un niño dotado musicalmente son: oído absoluto, habilidad para reproducir melodías correctamente, intereses en los instrumentos musicales, un sentido de ritmo bien desarrollado, destreza para tocar un instrumento de oído, componer canciones, habilidad para identificar instrumentos en relación con su timbre, deseos por perfeccionar su ejecución, un marcado interés y emoción por la música.
Otro aspecto importante en el desempeño musical es el que se conoce como oído absoluto y que consiste en la habilidad de identificar y cantar una nota sin una referencia externa.
Para que un estudiante se convierta en un buen ejecutante es necesaria también la practica del instrumento guiada de manera adecuada por un profesor que, además de enseñar las técnicas especificas del instrumento, oriente a los alumnos acerca de cómo estudiar, señalando la necesidad de incrementar la practica mental pues esta propiciara el talento y la creación de la misma manera que la practica física sobre el instrumento.
Cuando un individuo inicia el estudio de una disciplina artística, en los docentes surge la pregunta si en el aprendiz tendrá facultades para dicho estudios, e inevitablemente los alumnos se cuestionan si tendrán el talento necesario para tener éxito en la empresa artística que inician.
Los individuos con talentos simples son aquellos que muestran una elevada aptitud o competencia en un ámbito especifico y que pueden presentar niveles normales incluso deficitarios en otros. Estos talentos se identifican por medio de una elevada ejecución de algún aspecto o recurso intelectual en instrumentos estandarizados.
Existen también modelos que dan cuenta del talento basados en las capacidades, en los cuales el talento es considerado como algo innato, factible de ser detectado y que es estable en el tiempo. Asimismo se encuentran los modelos basados en el rendimiento que requieren de la demostración de las capacidades del individuo, siendo el rendimiento lo que validaría el talento.
Algunos autores han indicado que el talento musical consta de características especiales en los individuos. Por ejemplo, Marek-Schroer sugieren que los elementos para considerar a un niño dotado musicalmente son: oído absoluto, habilidad para reproducir melodías correctamente, intereses en los instrumentos musicales, un sentido de ritmo bien desarrollado, destreza para tocar un instrumento de oído, componer canciones, habilidad para identificar instrumentos en relación con su timbre, deseos por perfeccionar su ejecución, un marcado interés y emoción por la música.
Otro aspecto importante en el desempeño musical es el que se conoce como oído absoluto y que consiste en la habilidad de identificar y cantar una nota sin una referencia externa.
Para que un estudiante se convierta en un buen ejecutante es necesaria también la practica del instrumento guiada de manera adecuada por un profesor que, además de enseñar las técnicas especificas del instrumento, oriente a los alumnos acerca de cómo estudiar, señalando la necesidad de incrementar la practica mental pues esta propiciara el talento y la creación de la misma manera que la practica física sobre el instrumento.
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